La caída del cielo, capitulo 2
- Omar Alfaro
- 21 may 2025
- 28 Min. de lectura
El Alba que encanta
En la televisión pasaba una noticia, que dependiendo del canal daban una explicación o otra, la primera, hablaba de un joven de nombre Richel, el cual en un canal de noticias se decía que este aprovechando la madrugada se metió a las casas de sus compañeros, matando a cada uno, a su maestra, a una chica y a tres chicos con un corte en el cuello, de manera que no se dieran cuenta, hasta que los padres de un alumno de nombre Leo, lo vieron acechando a su hijo, por lo que alertaron a las autoridades, siendo lo más macabro que a sus propios padres le dio las muertes más horrorosas, suicidándose este antes de que la policía lo capturara.
Elementos de la secundaria 999, dieron una entrevista para el programa:
-Era un chico que molestaba mucho y nadie lo ayudaba, ni siquiera yo.. espero que se encuentre bien en el cielo.- hablo una chica.
-Realmente no hablaba con nadie, no me sorprende que tuviera una enfermedad mental que desembocara en esto.- Comentó el conserje.
-Se que no ayudamos, pero realmente era un buen chico..-
No termino de hablar antes que la persona que veía la televisión se empezara a reír.
-Jajaja, bueno, vaya bola de hipocritas, ahora si dan sus buenas palabras y condolencias… la chica se burlaba de el cada vez que lo molestaban, el conserje vio muchas veces como lo golpeaban y nunca intervino y el ultimo antes era del grupo que lo molestaban en la primaria, que triste que para el punto que llegue no los recordara, en fin, si pensaba que el ciudad prometida estaba lleno de gente hipocrita, este mundo esta lleno de gente que esta al nivel de ellos- dejó hablar Leo el cual sus caninos se vieron más remarcados y siempre tenía una sonrisa, ocupando guantes y ropa más elegante.
-Jum, es bueno que nuestros cuerpos sean casi idénticos, únicamente cambiando el color de ojos y de piel, por otro lado el peinado, se soluciona fácilmente…- hablo Leo para sí mismo, mientras se acariciaba su pelo ahora rizado.
Pero la tele mencionó algo que llamó la atención de Alba.
-En otras noticias la Inquisicion asegura y afirma que fue la culpa de un demonio, pues el chico dias antes investigo de ellos, ademas que como era posible que realizara tales actos, muchos argumentaron en contra de ellos, para el final cerrar el caso como un chico con problemas mentales en un colapso realizo un genocidio… en otras noticias, el diezmo aumentará en-
Cuando la televisión iba a continuar la pantalla se quebró, por el horrible calor que hacía en el cuarto.
-wow, se me olvido por un segundo lo que hacia, ¿no lo creen igual papa y mama? jajaja- empezó a reir mientras escuchaba los gritos de los padres de Leo el cual había encerrado en su cuarto mientras este quemaba la casa, puesto que era necesario poder empezar a mover sus piezas.
-Lo he decidido… nadie, NADIE, nunca mas me volvera a lastimar…. - dijo mientras se tocaba el hombro, donde la espada llameante le había cortado, mostrando una zona quemada.
-Para esto debo conseguir almas… los ángeles terceros equivalen a 1 demonio segundo, los segundos equivalen a 1 demonio primario y el ángel de la esperanza, el primario…. no sabe… entonces… para iniciar debo tener la fuerza de un primario… y eso son bastantes almas… jum… pero si logro tener las almas de este país… jeje solo todos los primordiales juntos me derrotaran, lo bueno ahora es que todos piensan que morí, por lo que tal vez puedo mantener todo así hasta que sea hora de comer- Termino de hablar mientras el fuego terminaba de consumir el cuarto.-
Cuando llegaron los bomberos observaron la casa en llamas y un niño llegando de la calle, gritando por sus padres, pues este había ido a comprar mientras sus padres iban a preparar su desayuno, este corrió para la casa, pero los soldados lo detuvieron….
Los padres de chicos fueron encontrados en su cuarto mientras intentaban salir, a dia de hoy no se sabe porqué estaban ahí cuando colocaron el horno, pero se tiene la teoría que habían subido a buscar algo, mientras al niño fue a comprar a la tienda, a lo que el horno inició un incendio por una falla, extendiéndose rápidamente el fuego e impidiendo que los padres saliera.
Pasando el tiempo, al infante se le envió al orfanato luz de ángel, esto ya que no tenía familiares para poder quedarse y nadie fue a preguntar por él.
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Pasó el tiempo desde el incidente del salón de Richel, a lo que los alumnos regresaron a sus clases incluyendo a un chico llamado Rogelio, el cual antes del incidente era jugador basquetbol, siendo un gran defensa, pero teniendo una gran envidia y era que a pesar de sus intentos no podía conseguir una pareja, como su capitán, el cual siempre estaba rodeado de chicas.
Ese dia era uno de suma importancia, el cual un chico que nunca había visto observaba atentamente, pero no le dio atención, sino que su ojos nen otra persona, Dalia, que se encontraba atentamente viendo el partido, el sabia, que si anotaba podría dar una gran impresión y por fin acercarse a ella.
Estaban el juego de las semifinales y el estaba por encestar la última canasta, pero esta no entro, no sabe porque, pero esta no entro, su impresión fue tal, que quedo aturdido, a lo que el equipo contrario les quitó el balón y encestar, ganando por 2 puntos el partido.
Todo el equipo estaba decaído, pero nadie le echó la culpa, solo le dijeron buen juego, pero a sus adentros él estaba furioso, -/Cómo había fallado ese tiro, ¿por que falló el tiro?, ¿Cómo falló el tiro?/- se repetía en su mente una y otra vez, enfadado a tal punto que azotó su puerta al llegar a su casa, por lo que su hermana salió corriendo hacia él.
-¿Hermanito que ocurre?- Pregunto su hermana menor preocupada.
-Nada hermanita, lo siento… solo que el juego de hoy fue muy malo- contestó Rogelio sintiéndose algo culpable.
-Esta bien hermanito no te preocupes, ya veras que todo mejorara- contestó su hermana pequeña mientras lo abrazaba.
Esto aunque poco, siempre lograba reconfortar a Rogelio, pues a pesar que su padre los abandonó y su madre siempre trabaja, su hermanita siempre estaría ahí para él.
-Bueno hermana, ¿quieres contarme qué hiciste en la escuela?- habló Rogelio más alegre.
-Claro, me gustaría contarte, pero… ¿no te enojaras?- Dijo su hermana algo temerosa.
-¿Ahora que hiciste Melody?- Preguntó Rogelio algo confiado pero jugando a su vez.
-Me robe el examen de algebra para ayudar a mis amigos que van mal- Dijo ella jugando también, pero con una expresión de culpa
-JAJAJAJA, eres buena niña, pero no debes robar-
-Oye ya no soy niña tengo 12 años- Habló Melody mientras hacía un leve gesto de enojo.
-Okay okay, muy bien entonces repasemos, para que mañana lo regreses- Dijo Rogelio mientras dejaba su mochila-
-Vale-
La noche pasó ambos hermanos cenaron, pasando la noche hablado, llegando el momento de irse a dormir y a pesar que el quería olvidarse del tema del partido, en su sueño de esa noche solo tuvo pesadillas de ese tiro y como por culpa de fallar este, la chica con la que él anhelaba estar, le rechazaría. Repitiéndose esto cada vez que se dormía, despertarse en la madrugada, no logrando dormir nada.
Al día siguiente el despertó realmente cansado por no poder dormir ya cuando había despertado su madre ya les había dejado el desayuno en la mesa de su cocina, a lo que comió pero la comida como ya era costumbre no se saciaba, la comida era poca, pero sumándole a eso, siempre come lo mismo…
-Otra vez huevo con jamón…- resopló mientras comía, por lo que al terminar decidió arreglarse e irse a la escuela.
Este al llegar a su escuela saludo a sus amigos, en especial a Mauricio, el cual es el chico más popular de la escuela por ser el líder del equipo, siempre las chicas se le acercaban, mientras que a él, únicamente lo observaban, eso a pesar de que en un inicio no le molestaba, poco a poco le fue molestando, pero aun asi le saludo como siempre.
-Hola Mauri, ¿cómo te encuentras a día de hoy?- habló Rogelio alegre, pero como era costumbre ocultando algo de molestia.
-Bien amigo, realmente bien, aunque, que mal que no anotaras ese último tiro… ya veras que en el siguiente partido brillaras- Comentó Mauricio cansado pero alegre.
A lo que Rogelio le respondió.
-Oye, tu crees que este día podríamos ir a una fiesta?- comentó entusiasmado, pero al mismo tiempo ya se imaginaba lo que le contestaría.
-Lo siento… pero tengo una cita con una chica, ¿te parece bien la próxima semana?-
Rogelio ya sabía que como siempre lo cambiaría con una chica, ya esto había pasado varias veces, pero le seguía siendo molesto, a lo que le contesto.
-No te preocupes amigo, mucho éxito.- Respondió con una sonrisa.
-Gracias amigo, por cierto, ¿no hay alguien que te guste a ti?, para echarte una mano.- Hablo Mauricio confiado y con un gran entusiasmo, esto mientras le daba un pequeño golpe en el hombro a Rogelio.
-No amigo nadie.- Contestó este, pues sentía que si le pedía ayuda lo verían como menos, por lo que optaba por no comentarle de Dalia.
-Bueno amigo ahi me avisas cualquier cosa, va, sabes que siempre estaremos aquí.- Termino de decir Mauricio mientras se retiraba.
-/Jum… si claro, estamos, mientras no haya una chica de por medio/- Pensó Rogelio, por lo que sin darle más importancia se dirigió a su clase, para iniciar con su clase de anatomía.
Una vez en la clase la profesora antes de empezar inició la clase con un nuevo anuncio para su salón.
-Muy bien chicos, antes de empezar tengo un gran aviso que hacer, hoy se nos une un nuevo integrante a su grupo, su nombre es Leo, recibanlo con mucho afecto- habló la profesora mientras mostraba a un chico a su lado.
En un inicio se veía como un chico peculiar, llevaba un traje algo elegante, con ojos de desinterés, con una sonrisa que mostraba sus caninos algo grandes y unos guantes que cubría sus manos.
El hizo una reverencia presentándose. -Mucho gusto, mi nombre es Leo, espero que nuestra convivencia sea beneficiosa para todos.- mencionó.
Todos se quedaron confundidos e incluso unos al fondo se rieron, por la manera tan extraña de presentarse, pero él pareció no darle importancia.
A lo que se sentó a un lado de Rogelio.
/¿Le hablaré?/ Se preguntó Rogelio cuando lo volvió a ver, pero le molesto algo… que esté siquiera lo estuviera mirando, como si no le importara.
Solo este simple acto hizo que él decidiera no hablarle.
Pasó el tiempo y justo terminando la clase, unos cuantos compañeros se acercaron a Rogelio, para platicar, pero aun asi le molestaba mas que aun mas gente se acercaran más al nuevo chico… Pero prefirió no darle importancia y dirigirse a casa, no sin antes que saliera de la puerta viera como este nuevo chico lo viera de manera arrogante, con una sonrisa que casi lo enfurece, pero recordando que tenía que ver a su hermana, así que decidió retirarse.
caminando, iba pensando en ese alumno nuevo, Leo, no podía borrar la sonrisa de su rostro, pensando en ella hasta que cuando se dio cuenta llegó a su casa.
Cuando llegó a su casa, no sabía el porqué, pero sentía que al fin podía descansar, como si se hubiera quitado un gran peso de encima, más aún cuando escuchó a su hermana que como era costumbre lo recibió.
-Hola hermanito, como te fue el día de hoy?- Preguntó su hermana como siempre apenas llegaba, con una sonrisa que aunque juguetona se mostraba siempre feliz al verlo.
-Hola hermanita, no muy bien a decir verdad…- Respondió Rogelio algo decaído.
-Ya veo… no es por la tal chica de nombre Dalia de la que siempre hablas?- Pregunto inocente y dudosa a la vez.
-¿Qué? ¿Cuando hable de ella?- Pregunto sorprendido y extrañado, pues según él nunca a nadie le había contado de Dalia.
-Pues a veces cuando ya es noche te veo muy desesperado caminando de un lado al otro hablando sobre como mandarle mensaje a una tal Dalia…- Hablo algo tranquila y sarcástica.
-Ha…. bueno…- Rogelio se quedó en shock no sabía a como hablar de ese tema con su hermana.
-Bueno… si te sirve de algo y quieres su atención, solo hablale, si no lo haces, jamás tendrás una oportunidad- Mencionó su hermana contenta, -Además ten en cuenta que tu amigo… el jefe de tu equipo es lo que normalmente hace- Termino de comentar.
-Pero somos distintos… él es popular y a mi solo me miran…- Dijo dudoso y algo decaído.
-Exactamente hermanito, te miran y aunque no parezca, eso es un gran avance, solo te falta confianza, inténtalo hermanito…- Dijo con voz tierna, esto porque ella sabía que al hacer esa voz, no se negaría.
-Haaaa… muy bien… tu ganas, mañana lo haré. - Dijo rindiéndose pero hablando con la verdad.
-Muy bien entonces hazlo mañana al entrar- comentó su hermana.
Cuando ambos habían terminado de cenar se fueron a dormir, pero nuevamente Rogelio no podia dormir, tenia nervios de mañana intentar hablarle a Dalia, se seguía preguntando como el tiro, el cual, según él iba hacerle llamar la atención a las personas falló, pero por momentos cuando iba a dormir, esa sonrisa, la sonrisa del chico nuevo lo despertaba, solo para volver al bucle de sus pensamientos, siendo esta vez que durmió tan poco que escucho a su madre regresar del trabajo e ir directo a dormir.
….
La noche pasó y este no concilio absolutamente nada el sueño, escuchando en esta ocasión él como su madre se levantaba 5 horas después, para cocinarles, esto para todo el día.
El sabía que su madre siempre se esforzaba por ellos, no descansaba nada… pero siempre le traía dinero para poder comer todos los días y para poder asistir a la escuela, esto sin contar todos los costos de las ceremonias que tenían que llevar por la inquisición y los diezmos. Aun así para él.. aunque no comiera una vez al día… preferiría tener un poco de atención mínima de su madre, pues desde que nació su hermana, ya no la había visto. cuando se dio cuenta su madre ya se había ido a trabajar… por lo que decidió levantarse y empezar con su día, esta vez estando decidido a ir a hablarle a Dalia.
….
Cuando este llegó a su escuela, no dejaba de pensar en las palabras de su hermana, que le hablara, que se acercara a ella, el problema es que esta solo la veía en los viernes, por los partidos de basquetbol, pues ni uno se lo perdía.
Este llegó a la escuela y fue directamente a su salón, pero de paso se encontró con su amigo Mauricio.
-Hola, ¿cómo has estado?- Preguntó su amigo con una mirada algo preocupante, pero a su vez queriendo mostrarse amable.
-Mal… no he podido dormir estos últimos días…- Respondió Rogelio
-Es lo que veo… ¿todo bien?, ¿no hay algo que te esté estresando?- volvió a preguntar esta vez más preocupado.
-No amigo todo esta bien… gracias…- Dijo Rogelio solo queriendo llegar a su salón.
-Esta bien… por cierto me entere que hay un chico nuevo en tu salon, ya le he hablado, es realmente interesante, su forma de hablar, sus expresiones, realmente siento que me hará competencia, pero sabes que mas, hoy le hable a una chica que va a los entrenamientos, es muy…- Mauricio seguía hablando pero Rogelio dejó de prestarle atención.
Rogelio ya estaba harto de que siempre sacará ese tema, siempre hablaba de la atención que le prestaban las chicas, pero hoy estaba decidido a avanzar, hoy hablaría con la chica que le gustaba.
Mientras divagaba en su mente Mauricio le dijo,
-Hoy la invitaré a salir al cine, espero acepte, pero bueno, me despido, espero hoy tengas un gran dia- Termino de hablar mientras se iba corriendo a su clase.
A lo que Rogelio solo se quedo viendo con cara de cansancio como este se iba, así que retomo su camino a la clase, solo para que cuando llegara viera al chico nuevo hablando con Dalia, haciendo que se enoja muchísimo, sobre todo porque se despidió de ella de un beso en la mejilla.
Cuando Dalia se fue, se acercó al chico nuevo y tomándolo del cuello lo acercó a la pared, diciéndole muy enojado.
-¿Qué relación tienes con ella?- Dijo Rogelio realmente enojado, pero evitando gritar para llamar la atención.
El chico nuevo lo vio con una gran sonrisa burlona, pero con ojos sorprendidos, respondiendo.
-Solo fue la curiosidad de ella que se me acercó, no es necesario ponernos agresivos sabes… pero en cualquier caso… ¿hoy vas a hablar con ella no?- Mencionó Leo, manteniendo su sonrisa.
-¿¡COMO SABES ESO!?, CONTESTA O TE BORRARE LA SONRISA- mencionó Rogelio apretando aun mas fuerte la camisa que poseía Leo.
-Tu enojo, no es de alguien normal, es de una persona que estaba determinada a algo, pero alguien o algo se interpuso en medio, ahora si me disculpas…- Apenas término de mencionar eso Leo, este agarró la mano de Rogelio y solo con un apretón hizo que este le soltara por el dolor. -Tengo una clase que atender…- terminó de decir mientras le daba la espalda a Rogelio.
Rogelio estaba furioso, el dolor solo hizo que se enojara más, incluso pensó en golpearlo, pero no… sus compañeros y amigos iban llegando, por lo que decidió ignorar a Leo hasta la salida.
Toda la clase de Astrología seguía normal, notando como Leo se enfurecia o molestaba un poco cada vez que mencionaba a los ángeles, pero curiosamente él los conocía.
-Díganme cuales son los ángeles que componen el firmamento.- Preguntó la profesora de astrología.
Nadie respondió, sus nombres eran realmente complicados, solo Leo habló.
-vesperi, stella y alba.- hablo mientras miraba con superioridad a Rogelio, haciéndolo enojar aún más, mientras que los demás, se quedaron sorprendidos, pues son nombres que eran difícil de recordar.
La maestra lo felicitó y siguió la clase, explicando que cada constelación tiene su importancia en la medición del tiempo y en la ubicación geográfica.
Al término de la clase, nuevamente muchos se acercaron a hablar con Leo, mientras en esta ocasión incluso los amigos de Rogelio se vieron interesados en el chico nuevo, esta vez no dejándole pasar un rato en lo que todos se iban incluyendo Leo.
Esta vez no le importaba si llegaba tarde a su casa, ese chico nuevo, Leo, no se podía salir con la suya.
Al termino de la clase, decidió seguirlo a su casa, lo fue siguiendo poco a poco, viendo como tomaba caminos muy raros, cada vez más feos, hasta que llegó al orfanato luz de angel, donde Rogelio salió de la luz y le dijo a Leo.
-Así que eres huérfano, si se los cuento a los demás, muy seguramente se empiezan a reir de ti, pues solo eres la atracción por el momento por ser nuevo.- Dijo Rogelio muy arrogante y superior.
Leo, en ese momento, solo se giró para ver a Rogelio, con una gran sonrisa de confianza.
-Lo se, mucha gente es realmente hipócrita, solo se acerca a mí para llevarse un poco de mi atención… al igual que tu la quieres…- dijo Leo muy calmado y sereno.
Esas palabras golpearon a Rogelio, un golpe tam fuerte que casi le daba un puñetazo, pero paro al escuchar algo.
-Te daré un consejo… ve al cine.. exactamente al que se encuentra 9 cuadras al oriente de aquí, o este si me entiendes mejor… ahí verás algo que te interesa y si necesitas ayuda ven aquí.. te estare esperando…- Mencionó Leo.
-Porque lo haria… yo vengo a amenazarte a ti… y destruir toda tu imagen- Hablo Rogelio enojado y disgustado por sus palabras.
-Es una pequeña ayuda que te quiero dar… se que no he sido muy bueno contigo… asi que es lo minimo que puedo hacer, ademas, ya sabes que vivo en un orfanato, haga lo que haga mi “Reputacion” esta en tus manos…-
Rogelio, entendió lo que quería decir… pero no estaba seguro.
-Ve anda… te esperaré como los pájaros esperan la primera luz de la mañana- dijo tranquilo.
Rogelio aceptó y fue rápidamente al cine que estaba cerca, no corría, pues no sentía prisa, pero algo en su corazón le decía que corriera, que llegara rápido, pero decidió abstenerse e ir con calma, si ese chico esperaría fuera del orfanato realmente lo haría esperar, y si no, arruinaria su vida en la escuela, era un ganar ganar.
Mientras pensaba todo eso, llegó al cine
/Ahora que lo pienso.. porque me habra traido aqui… a si… Mauricio iba a venir aquí…/ no terminó siquiera de pensar cuando a sus ojos pasaba algo que lo impactó…
Mauricio, estaba con Dalia, sentados y apunto de besarse en un banco a la salida del cine…
Estaba en shock, no pensaba que realmente algo asi podria ocurrir, su amigo, estaba con la persona que a él le gustaba, no sabia que hacer, por lo que salió corriendo del lugar
/Porque… justo hoy, hoy le quería hablar, ¿porque él está con Dalia?, ¿no era mi amigo?, Lo odio, LO odio, LO ODIO/
Repitio en su cabeza mientras seguia corriendo, hasta que una voz lo detuvo.
-¿Quieres que te ayude?-
Solo esa voz le generaba el mismo odio que el que ahora le guardaba a Mauricio.
-¡¿COMO LO HARÁS?! ¡LEO!…- Mencionó conteniendo su odio e ira del momento
-Simple, si ves que soy tan popular… hoy en la noche… reza y llama a Alba… el te ayudara- Mencionó muy sonriente y tranquilo.
A esto Rogelio le preguntó
-¿Estás seguro?-
-Por supuesto… Dalia, tus amigos, todos te darán la atención que te mereces…- Dijo más sonriente.
Rogelio decidió irse del lugar no sin antes lograr ver como a Leo se le acercaba un adulto, pero no le dio importancia y se fue a su casa.
Al llegar, su hermana lo recibió muy preocupada.
-¿Hermanito que paso todo esta bien?- Pregunto preocupada.
-¡¿QUE SI TODO ESTÁ BIEN?!, DÉJAME SOLO MELODY- dijo apartando a su hermana y yendo directamente a su cuarto.
Este se encerró y mientras tocaba la puerta su hermana preocupada, Rogelio se puso a rezar.
Seño, alba, ven aquí, yo te llamo y te invoco para que aparezcas ante mi.- mencionaba Rogelio una y otra vez con voz normal en el cuarto, para que su hermana no lo fuera a escuchar.
Fue entonces que de una grieta salió un ser angelical, muy parecido al chico Leo, pero este portaba alas de colores y unos ojos naranjas, por todo lo demás eran idénticos.
-Vaya vaya vaya, mucho gusto Rogelio… mi nombre es Alba, espero que nuestra reunión sea beneficiosa para ambos…- Hablo el ser angelical con una gran sonrisa mientras hacía una reverencia.
-Antes que nada, tengo dos preguntas- menciono Rogelio serio pero tranquilo, aquel ser le transmitía seguridad y parecía muy amigable.
-Dime, con gusto te contestare- Hablo Alba con su sonrisa mientras se mantenía de frente a Rogelio.
-¿Porque te pareces tanto a Leo?- Pregunto serio y directo.
-Valla directo a la intriga, eso me agrada… es simple, Digamos que en esencia yo soy Leo… pero es la forma de mostrarme a los demas y de ocultarme tambien…- Hablo sin titubear, con una sonrisa alegre y de confianza.
-¿Es en serio?, ¿me estás diciendo que estuve conviviendo con un ángel?- habló sin pensar, notando como casi se le borra la sonrisa al ser que tenía delante, sorprendiendo un poco.
-JAJAJA, no exactamente chico, pero si es en serio, no me gusta mentir en los momentos de negociaciones, claro teniendo en cuenta que todo esto se quedara entre nosotros- Hablo mientras señalaba la puerta la cual llevaba tiempo sin sonar que la tocaran.
-¿Qué le pasó a Melody?- habló Rogelio preocupado.
-Nada, solo esta dormida, apenas terminemos despertara…- Hablo realmente sonriente mirando al otro lado.
-Bueno, ahora comentame, que es lo que deseas mi buen amigo- Mencionó Alba mientras le dirige nuevamente la mirada a Rogelio, el cual sintió un escalofrío en la espalda.
-Yo… quiero que Dalia se enamore de mi…- Dijo pensando sus palabras y dudoso.
-JAJAJA no creo sea todo… mira te dare un trato mejor…- dijo Alba mientras Aparecía un trato de sus manos. -Es simple… si tu miras a una persona a sus ojos, estos quedaran perdidamente enamorados de ti, sin importar quien sea-. Hablo sonriente y con voz entusiasta.
-No lo sé, no me gustan los niños… y no me gustaría que mi hermana se enamorara de mí…- Dijo dudoso.
-Jajaja eso se soluciona fácil.- fue entonces que el trato brillo y las palabras más grandes cambiaron, “A excepción de la familia y los hombres te admiraran” se agregó.
-Si aceptas, las chicas que no te amen te amaran, los chicos que no te admiren te admiraran, todo solo a cambio de una condición.-
-¿Cuál?- Preguntó Rogelio molesto.
-Oye, no te enojes, todo trato hay un intercambio, y en este caso, es que si rechazas a las personas, cuando estos mueran sus almas serán mias,- Hablo aun mas sonriente.
-Eso es todo… no rechazaré a nadie que me siga o que quiera algo conmigo- habló Rogelio feliz.
-Acepto- Apenas mencionó esa frase su nombre apareció en el contrato, percatandose que había letras pequeñas en este.
-Perfectooooo, espero disfrutes de tus nuevos ojos jajaja- dijo mientras acercaba su manos a la cara de Rogelio y este cerró los ojos.
Rogelio se quedó dormido, despertando en la madrugada 2 horas antes de irse, su madre para esto ya se ido a trabajar, así que se vistio y salio de su cuarto, encontrando a las afuera de su puerta una cena, que muy seguramente su hermana se lo había dejado, en la noche, un sándwich y un vaso de leche, al verlos se sintió realmente feliz… a lo que los tomó y una hora antes salió de su casa rumbo a la escuela.
Mientras caminaba, él no sabía si lo que había hecho, si había sido un sueño o realmente había hecho un trato con un ser que no era de este mundo…
-¡Auch!… oye… ¿que te pasa?- dijo mientras chocaba de frente con una chica, mirándola a la cara.
A esto el noto como la chica se ruborizaba solo viéndola, como si hubiera visto algo tan bello, que se perdió por un segundo, a lo que Rogelio dijo.
-¿Mmmm hola?...-
-Ha… disculpa, disculpa, me perdí por un momento… … ¿Puedo preguntar por tu nombre?- habló la chica algo tímida…
-Vaya… mi nombre…. Mi nombre es Rogelio…- Hablo confundido y extrañado por la situación que presentaba.
-Genial… oye… disculpa la molestia… pero… ¿puedo acompañarte a tu salón?-
Rogelio la miró y aceptó sin dudarlo, yendo a la escuela mientras platicaban, pero ella parecía más perdida en su mirada, que en su plática, pero esto no le importo.
Cuando llegaron al salón, la chica parecía querer quedarse, pero él le dijo que no, que primero tendría que atender sus clases, a lo que la chica se retiró.
Fue entonces que se dirigió a sus amigos a platicar, todos, le empezaron a poner más atención y a verlo, él realmente se empezó a sentirse feliz, poco a poco por curiosidad se acercaron las chicas de su salón, pero… esta vez noto como la gran mayoría a excepción de 3 se comportaron de la misma forma que la chica que conoció fuera, muy atentas, mirándolo y intentando llamar su atención.
Esto le extrañó, pero lo más raro fue cuando llegó su amigo Mauricio.
-Hola amigo, como te encuentras el dia de hoy, no me lo creeras, que el dia de ayer, la chica que te hable, realmente me la pase increíble, tristemente no- Hablo él como siempre, pero esta vez muy emocionado, más de lo usual, estando con una gran sonrisa, hasta que escucho algo que no lo dejó seguir.
-Si, si, si, me vas a venir a presumir otra vez.- Hablo Rogelio frío y reprimiendo su enojo.
-¿Que?, no te estoy presumiendo, realmente quiero contarte algo- Hablo algo confuso pero igual emocionado.
-Ya… cállate y larga… no te quiero ver…- Hablo esta vez más enojado.
-Oye ¿estás bien? hoy te ves…- preguntó su amigo nervioso pero sobre todo preocupado…
-Ho… ahora si quieres hablar de mí, pues que crees… VETE A CHINGAR A OTRO LADO, como se te ocurre meterte con Dalia, la chica que me gustaba y incluso te besaste con ella, así que por mi, te puedes morir, no me importa…- Dijo mientras si iba, pero justo cuando iba a cruzar la puerta una mano lo tomó del cuello, y lo colocó en la pared.
-¿En serio?, sabes algo… te puedes ir directito a la mierda, ¿sabes porque…? porque eres una persona con una autoestima tan pequeña, que siquiera puedes decirme qué chica te gusta… si me hubieras dicho, ¡YO! En mi vida me hubiera acercado a ella, aun y cuando yo mismo te pregunte y si me hubieras escuchado… en serio… ¿Que tan mierdas debes ser para culpar a otros de tus errores por no tener amor propio?...-
Justo cuando termino de decir eso, una chica de la clase, lo abofeteó…
-No le hables asi…- Menciono la chica mientras levantaba a Rogelio del suelo.
-Jummm, veo porque ahora hablas así…- Dijo mientras veía como varias chicas y amigos de Rogelio se colocaban frente a él para defenderlo.
-Rogelio… te dire algo mas… y me iré, no se que hiciste.. pero todo esto… no te hará feliz… ten una buena vida.- Dijo mientras se retiraba, justo mientras a su lado pasaba Leo, sonriendo como siempre, pero esta vez un poco mas.
-Tu, ven acá…- Mencionó Rogelio mientras señalaba a Leo, a lo que Leo únicamente lo siguió llegando al baño.
-Me dijiste que todos los que me vieran a los ojos se enamoraría de mí o me admiraban, porque ¡¿Mauricio y 3 chicas del salón no lo hacen…?!- hablo Rogelio enojado e indignado.
-Muy simple mi querido chico…- hablo mientras sacaba el trato -Te dije que aquellas que no te aman, te amaran y los que no te admiran te admiraran… ¿entiendes lo que te digo?- hablo sonriente
-Quieres decir que… las chicas me amaban y Mauricio…- Hablo algo triste y desconcertado.
-Vaya, parece que eres un poco más listo de lo que pensaba… y si te preguntas, si, el hechizo si les afecto, pero como el contrato no especificaba que efecto les darías a las personas que ya poseían eso, simplemente se mantuvo neutro.- Mencionó sonriente, serio y tranquilo.
-Muy bien… entonces… ¿quieres decir que aun así sus almas te pertenecen?- preguntó Rogelio algo desconcertado, pero pensativo.
-No tal cual, recuerda que debes rechazarlos, pero… ¡Eso no importa! ellos en primer lugar nunca vieron por ti, ni te dieron la atención que mereces… ahora disfruta… al final mañana tienes un juego ¿no?- Hablo con una sonrisa amable y amigable
-Si… ¡Veamos qué ocurre mañana!- Habló entusiasmado y quitándose las ideas de su cabeza.
Rogelio al decir eso salió a su clase, todos lo esperaban fuera del baño, preguntando si todo estaba bien…
-Si, todo está bien, vayamos a clases.- Hablo Rogelio con una gran sonrisa y sintiéndose completo…
Lo curioso es que durante la clase de historia, muchas chicas querían llamar la atención de él, en un inicio le parecía lindo y amigable, pero poco a poco, sus intentos de las chicas, pasaron de intentar llamarlo a lanzarle cosas, algo que ya era molesto, mas aun cuando era su clase favorita, sumándole a eso sus amigos le intentaban hablar todo el tiempo, sin importar que le tocará participar, lo cual ocurría ahora seguido, pues la profesora, cada rato se dirige a él… como si… incluso ella hubiera sido alcanzada.
Apenas terminó la clase, él ya estaba agobiado… por lo que quería irse inmediatamente a su casa, pero la profesora le llamó.
-Rogelio podría darme un momento que quería comentarle algo- Hablo la profesora de 43 años de edad, seria y con uniforme de trabajo, a lo que Rogelio le pidió a todos que salieran que en un momento los alcanzaba.
-Diga me maestra, que este no es el mejor momento- Hablo algo incómodo por cómo la profesora lo veía.
-No se preocupe… solo quería ver esos… hermoso ojos que tiene…- Hablo casi babeando, mientras se acercaba a Rogelio.
-Disculpe maestra… ¿esta bien?-
-¡Ha!, Si… lo siento… este… Le quería comentar si el día de mañana le gustaría repasar unos temas que he notado que necesita atender…- Habló la profesora nerviosa y algo distraída.
-Lo siento, mañana tengo un partido de basquetbol importante, entonces… no creo poder, lo siento…- Mencionó algo incómodo e intranquilo.
-¿Ah…?.....- La profesora se quedó en silencio un momento hasta que reaccionó. -No te preocupes… Mucho éxito en tu partido- Termino de hablar la profesora mientras se iba rápido.
Rogelio no entendió que había ocurrido, pero no le dio importancia y salió con sus compañeros que lo esperaban.
El hablo todo el camino de a su casa, se sentía feliz y acompañado, todos se reían de sus chistes, era el centro de atención, pero ocurrió algo que él no consideraba posible al llegar frente a su casa, la chica de esa mañana llegó corriendo hasta él, se puso a sus pies y le dijo.
-¡¡POR FAVOR!!… ¡DÉJAME ENTRAR CONTIGO, NO TOLERO MAS NO ESTAR UN MOMENTO SIN TI…!- hablo la chica muy desesperada.
-¿Que?, ¡Alejate!- Alzó la voz Rogelio… pero no esperaba que todos sus compañeros reaccionaran a esto, tirando de la chica y lanzándose hacia atrás, cayendo bruscamente al suelo.
Rogelio viendo la situación, les gritó -¡QUITENSE!- yendo a ayudar a la chica.
-Disculpa… Rogelio, nosotros solo pensamos que era lo mejor…- Dijo un chico que fue el primero que la tomó para lanzarla.
-¡PENSARON MAL!, ¡LARGO! NO LOS QUIERO VER- grito Rogelio…
-Pero queremos estar contigo…- Hablo el mismo chico, pero esta vez por todos.
-YO NO QUIERO ESTAR POR EL MOMENTO CON USTEDES VAYANSE- dijo muy enojado en lo que la chica, cuando recuperó la conciencia, solo salió corriendo del lugar llorando. esto junto que los demás se iban del lugar.
Logrando al fin entrar a su casa… donde su hermana le esperaba realmente molesta… pues lo había visto todo.
-Qué fue eso… Rogelio… explicate- Habló la hermana muy enojada por lo que había visto.
-¡Agh!, cállate… ¡ni yo se que paso ahi!- hablo molesto, aunque no sabia el porque…
-¿Quieres callarme?, ¿Sabes que esa pobre chica pudo terminar en el hospital por tus “amiguitos”?- Dijo más enojada.
-NO QUIERO HABLAR AHORA, ¡¡VETE!!- Dijo mientras la empujaba, esta no se pudo mantener y cayó al suelo, haciendo que por fin reaccionara…
-Hermana… lo siento… yo… no sé qué me pasa…- Dijo mientras le daba la mano para ayudarla, pero su hermana le apartó la mano y corrió a su cuarto.
Rogelio no entendía que paso… porque estaba siendo tan impulsivo… antes sabía mantener sus emociones… pero sabía lo que tenía que hacer… el día de mañana se disculpara con ella, comprando un moño… su familia era pobre, pero él guardaba centavos para comprar su uniforme… pero sabía que el cariño de su hermana, valía más que cualquier cosa…
Así que decidió ir a su cuarto e ir a dormir….
Al día siguiente, noto que no cargo su teléfono, por lo que decidió llevarlo a su escuela para cargarlo… se arregló, desayuno, tomó sus cosas y mientras veía el cuarto de su hermana decidido a pedir su perdón, se marchó…
Caminando a la escuela, esperaba a los amigos de su salón pero nunca llegaron, este se irritó un poco, pero… a su vez le permito ir a comprar a un lugar de remates, un listón… un listón morado… con un borde negro… él sabía que ese listón era el indicado… haría muy feliz a su hermana.
Por desviarse llego a su escuela tarde, esta vez le tocaba en un salon diferente, con compañeros y maestra diferentes a los de ayer, por lo que ya sabia que no lo dejarian en paz, asi que decidio colocarse unos lentes de color negro… los cuales consiguió de un chico que se los obsequio…
Cuando se los colocó, habló con los demás, como normalmente era… Ese trato, era tal cual decía… solo si le miraban los ojos, el trato se activaba.
Volvió a ver a un amigo suyo, un amigo en común con el que tenía con Mauricio, pidiéndole si era posible que le prestara su cargador… por fin se puso a cargar su teléfono sin batería, pero a su vez este le preguntó…
-Oye Rogelio… ¿has visto a Mauricio?, que al parecer no ha llegado y a las 4 será el partido…- Hablo su amigo preocupado.
-No te preocupes… seguro llegará /Más con lo egocéntrico que es… pero…como jugamos ahora que discutimos…/- Pensó para sus adentros… más aún porque no había visto a nadie de el día de ayer… lo cual era lo normal, pero teniendo en cuenta el trato de por medio… se supondría que estarían ahí… pero nadie está con él…
Sintió el la necesidad de atención nuevamente… pero cuando quiso quitarse los lentes, recordó nuevamente todo lo que pasó, sumándole que no ha visto a sus amigos.
/¿Será que tenga un límite de tiempo?/, pensó en sus interiores, pues aunque podría barajear la peor idea… prefería creer en aquel ser con apariencia de ángel, siguiendo con sus clases normales…
Su clase era de Matemáticas, algo que no se le daba bien, siendo el mejor en historia del mundo, pero tristemente la mayoría de la historia tenía errores o inconsistencias… pero tristemente aunque le interesara nunca lo podría saber.
Cuando terminó la clase, inmediatamente todos lo llamaron para jugar el partido de basketball, saliendo con sus amigos, pero mientras caminaba con ellos un pensamiento le llegó…
-/Que curioso… me siento normal…,los anteriores días me sentía… raro, mas impulsivo…/ -
Era de las primeras veces en un buen rato que se sentía sereno… relajado… decidiendo encender su teléfono para ver una cantidad absurda de mensajes….
abriendo el primero… vio como todos los mensajes decían “¡¿Porque?!, ¡¿Porque?! ¡¿Porque?! ¿P O R Q U E N O M E M I R A S?” teniendo una sola imagen, no quería abrirla, pero lo hizo y cuando lo hizo se quedó helado…. la chica que conoció en la mañana del día de ayer… se había ahorcado…
En ese momento, asco, miedo, negación y repudio sintieron cada uno de sus huesos, rápidamente pasó a otro chat, y esta vez el chico que hablo por todos ayer, se había disparado… abrió otro y la profesora se había cortado las venas… estaba desesperado… ya no quería seguir viendo los 45 chats con mensajes que tenía, hasta que llego a uno… “Mauricio”.
En este solo había un chat de voz, tenía mucho miedo… pero decidió oirlo…
…..
“ Hola… Sabes… siempre… supe que me tenías envidia… pero… aun asi te consideraba un amigo… por eso seguía contigo… por eso te saludaba y hablaba… No se si vayas a escuchar esto… pero aquel día que me viste con Dalia… ella me dijo que realmente te amaba a ti… y te lo quería decir… pero… las cosas muchas veces no salen como quieres.
Ahora bien… Leo… lo he visto seguirme, ten cuidado, él aunque carismático y serio, de vez en cuando… por momentos, parece que está mal de la cabeza, confío en mucha gente, pero no confío en alguien que sonríe todo el tiempo…
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¡El trato!, ¡el trato… el viene…. me va a matar!… como yo no lo voy a a hacer, él lo hará… si oyes esto… rápido
-VE POR TU HERMANA JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA-”
Apenas terminó de escuchar la voz de alba a través de la grabación dejó a sus amigos y rápidamente fue a su casa, corrió y corrió, incluso se tropezó a mitad del camino, pero cuando el sol se está poniendo entró a su casa de golpe.
-¡MELODYY!- Gritó con todas sus fuerzas, al entrar a su casa no parecía haber nada… pero la sensación que daba… era horrible, la angustia, el frio, pensaba lo peor… hasta que escuchó la voz de su hermana.
-He-hermanito…- Dijo Melody mientras salía de la habitación de su hermano muy asustada, casi llorando, el cuarto estaba completamente oscuro… estaba ella completamente quieta, hasta que noto como una mano grande con uñas largas la tenía del hombro.
Apenas noto eso, la casa de baño de un naranja tal que no se podia distinguir otro color, mientras que del cuarto oscuro salió un ser que lo helo, una boca sonriente con dientes grandes, unos brazos anormalmente largos junto a sus pies, un pelo rizado pero que parecían llamas y unas alas antes tan bellas destrozadas… pero lo que dejo completamente paralizado a Rogelio, fueron esos ojos amarillos, como un fuego infernal.
-JAJAJAJAJA, Hola don juan…- Dijo el demonio del alba mientras veía a Rogelio.
-Debo de admitir que eres muy divertido… ¿también eso mismo piensa tu querida hermana no?- Dijo mientras la acariciaba.
-¡No la!- por un momento quiso gritarle que no la tocara, pero alba lo interrumpió.
-¡NO LA QUE!, Su alma es mia… o ¿quieres que repasemos el contratooo…?- Habló alba tranquilo, y sonriente mientras marcaba más su sonrisa.
Rogelio ya no se podía mover, el miedo realmente lo había consumido, pero escuchó a su hermana hablar.
-Hermanito… ayudame…- Dijo triste y asustada
-JAJAJA, mejor tu hermana que tu… ¡eres un cobarde!… solo actuas cuando sientes que tienes poder… eres tan hipócrita como todos…- habló con desdén.
Rogelio sabía que tenía razón, era un cobarde hipócrita… la chica, que habían empujado, en la vida le hubiera ayudado, solo lo hizo porque se sintió culpable… Jamás le hubiera hablado así a Mauricio si no hubiera tenido a toda la gente junto a él y sobre todo… ahora, no era ni capaz de moverse para salvar a su hermana.
-Bueno, me has caido muy bien, que tal si hacemos un trato, el alma de tu hermana es realmente única, de las mas puras que he podido encontrar, asi que… puedes darme tu alma y dejar que tu hermana viva, o huir, como el cobarde que eres y te dejare vivir hasta el 24 de diciembre en las fiestas del pensamiento, exactamente callendo la noche de ese dia, el poder desaparecerá y ire a por ti…, es aproximadamente unos 6 meses… asi que elije… el tiempo corre….-
Cuando mencionó eso Rogelio quiso hablar, pero las palabras no salían de su boca, quiso avanzar pero sus pies no responden, solo podía ver como la boca de aquel ser se abría mostrando sus dientes afilados, acercándolos a su hermanita.
-¡Hermano!, ¡Salvame!, ¡Hermano!- gritaba la hermana para que este reaccionara, cuando ella sintió el calor de la boca de alba, está gritó con todo lo que podía. -¡¡HERMANITOOO!!-
Logrando que Rogelio se moviera.
-Lo siento… ¡LO SIENTO!- Gritó Rogelio mientras huía con todas las fuerzas que tenía.
-Jajajaja ¡JAJAJAJAJAJAJA!, espero me sigas entreteniendo Rogelio…-
Todo había acabado, tal cual alba había previsto…
-Her…. mano…- Hablo Melody impactada y ahora ya sin esperanza
-Bueno niña… creo es tiempo terminemos con esto, pero no te sientas mal… te aseguro que el destino que les depara para aquellos que sigan viviendo sera PEOR-
Terminó de hablar Alba dándole una mordida tal a la hermana menor que murió al instante con lágrimas y una cara de shock que le dio un sabor único.
………
3 días después
………
-El dia de hoy le estamos informando el cierre completo de la escuela secundaria 999, esto a causa de los múltiples incidentes ocurridos, desde los 54 suicidios ocurridos y el caso del niño asesino Richel, la inquisición ha decidido cerrar la escuela, a pesar de las demandas de los miembros de la iluminación, que argumentaban que eran solo coincidencias trágicas, ante estos los padres apoyaron la decisión de la inquisición, aquí las afirmaciones de los padres:
“No pienso dejar que mi hija vaya a esa escuela, esta maldita”
“Si la inquisición dice que hay algo maligno en esa escuela debe ser verdad, me niego a que siga abierta”
“Desde el incidente del niño, debieron cerrarla, no entiendo como puede ser posible”
En otras noticias, se han detectado un aumento en los suicidios de un 10%, no se conocen la causas, pero los familiares reportan que antes de cometer el trágico incidente, ellos solo se la pasan hablando de un chico con los ojos hermosos, estén atentos si sus familias presentan tales síntomas.
Por último el recuerde las reglas de la inquisición sobre no re-
Antes de decir la cifra alguien apagó la tele…
-Bueno no estuvo mal dejarlo vivir… aun me sigue trayendo almas… además… un cobarde como el dudo haga algo en esto meses… ¿no crees Alvaro?…- Hablo Leo, a un hombre que estaba de su lado, el mismo que se acercó a hablar con él cuando recomendó a Rogelio hacer un trato con el.
-Cierto mi señor… Espero completamente que usted me ayude con esta sed que poseo…- Habló el hombre serio y servicial.
-Jajaja, no te preocupes… el trato que hicimos te ayudara…- Hablo nuevamente sonriente y burlón, pues jamás imaginó que tuviera a alguien para realizar ahora los trabajos sucios.
-Bueno… ahora acompáñame a ver a una persona, te enseñare el significado de la pureza…JAJAJA- Hablo mientras en las noticias, salía una noticia, de una mujer que iniciaba en el mundo de la música.



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