La caída del cielo, capitulo 1
- Omar Alfaro
- 7 oct 2024
- 13 Min. de lectura
Actualizado: 23 oct 2025
En un lugar tan oscuro que ni la luz del fuego ilumina, ya hacia un ser estaba huyendo de la zona más horrible del inframundo, el aire era caliente, el fuego brillaba con una fuerza tal que al verlo cegaba completamente y el calor era tal que solo se igualaba con el corazón de un volcán, pero siguiéndolo había otro ente aún más brillante, con unas alas tales que su aleteo desbalancean el andar del ente, posee 6 alas, una espada de fuego en la mano derecha y una de luz en la mano izquierda, además de una túnica completamente blanca y lo más curioso… no poseía rostro alguno, a lo que aquel ser corría sin parar, tenía miedo, sabía que moriría si lo alcanzaba.
Hasta que dado el momento choco con las paredes del infierno, donde no antes de girar observó como aquella espada llameante lo alcanzaba, un solo rasguño de esa espada y el dolor le recorrió por todo su cuerpo, él estaba acostumbrado al dolor, pues el fuego del infierno lo quemaba día y noche, pero nada se comparaba con el dolo que le provocó aquella espada.
Estaba desesperado, quería escapar, pues sabía que no importaba el método, el existir un amanecer más era una victoria, pero ya estaba condenado… Fue entonces que se escuchó una voz a lo lejos, un humano andaba orando… Así que respondiendo a su llamado logró escapar por poco al mundo de los humanos, desvaneciendo en el aire antes que el ángel lograse eliminarlo de una vez por todas…
-Pensar que si no hubiera cometido ese error, nada de lo que ha pasado, hubiera ocurrido-
Existe una profecía en el infierno, un demonio comerá la carne de sus hermanos, de los más fuertes de la existencia, el tiempo, vacío, muerte y oscuridad para poder provocar la caída del cielo y cuando el cielo caiga cada ser de luz, sus antiguos hermanos, serán devorados y no quedará ni un alma en el mundo que pueda evitar la oscuridad del alba…
Un amanecer más
Un niño estaba rezando, estaba desesperado por lo ocurrido en la su escuela, pues sus compañeros que lo molestaban ese día habían pasado un límite, una chica la cual le gustaba lo ignoraba y su familia a pesar de amarlo, muchas veces lo sacaban de quicio.
El niño de 13 años de edad sabía de los riesgos de rezar, pues no solo los entes de luz te podrían escuchar, sino también de la oscuridad, pero no le importaba, ese día los grandes que le molestaba le habían quemado su mochila y sus padres pensando que él la había quemado por jugar lo regañaron y lo castigaron, pues estos mismos habían estado ahorrando por meses para comprarla.
Cuando oraba, no sabía el motivo observó como del suelo se formaba oscuridad, la cual tomó forma de grieta y de esta surgió un ente, el cual era difícil de describir, pues a pesar de aparentar humanidad, sus ojos rojos brillantes, poseía ropa elegante, pelo chino y sus dientes tan afilados, pero sobre todo, sus hermosas alas las cuales afirmaban que no era humano.
-Hag… mucho gusto… veo… ¿Que estabas orando no?- Habló el demonio algo alterado.
El chico estaba sorprendido, nunca antes había conocido a un ente como este, no sabía si era un ángel o un demonio, únicamente estaba sorprendido.
-Ya veo, eres de pocas palabras, pero no te preocupes, me presento soy Alba, y aunque quisiera saber tu nombre no tengo el tiempo suficiente, así que vamos al grano dime, ¿Por qué rezabas?- Hablo el Alba sonriente y rápido. mostrando entusiasmo en sus palabras.
-Mi nombre Richel y… oraba porque no soporto más a las personas que me molestan… por favor podrías ayudarme…- Contestó el niño tímido y temeroso.
El ente se quedó pensando un momento, pues él no podía estar demasiado tiempo en el mundo humano, además su herida le quemaba más que todo el tiempo que pasó en el infierno.
-Bueno Richel, sabes cómo es esto, yo te ayudaré, pero a cambio tendrás que hacer un trato.- hablo rápido y sin titubear como el alba al salir por las montañas.
-Am… me lo podrias explicar…-
-Es simple, todas las personas que llegues a odiar los hare desaparecer de tu vida, así nunca te volveran a molestar, pero a cambio, déjame dormir en tu interior durante 3 días… eso es todo- hablo feliz y rápido, con una gran sonrisa que mostraba sus enormes dientes afilados.
-No creo que odie a nadie… además qué pasará con ellas…- Respondió Richel con angustia y pena.
Alba casi pierde la sonrisa pero la mantuvo, -No te preocupes todo eso se explica en mi contrato, que es…. Este.- Hablaba mientras de sus palmas se materializó un pequeño contrato dorado, en el cual estaba lleno de letras, las más grandes decía las partes del trato, la parte que Alba hacía y las que Richel prometía, y más abajo pequeñas cláusulas, pero cuando iba a leerlas Alba lo interrumpió.
-Mira niño, siento que no estás convencido y si te soy sincero tengo mi horario muy ajustado, así que mejor me voy- dijo tranquilo… mientras parecía que iba a volver a entrar el agujero de donde salió.
-¡ESPERA! aceptó…- apenas Richel pronunció la palabra “acepto” el contrato fue firmado por él y Alba le regreso la mirada.
-Perfecto, ya verás que siempre cumplo con mis promesas, por ahora dormiré un rato, te veo en 3 días y mi nombre es Alba pequeño Richel en placer…-.
En ese momento Alba desapareció y Richel comenzó a sentir un enorme calor, pero pronto el calor desapareció, dejándole una normalidad que le inquietaba, por lo que decido ir a investigar un poco sobre los demonios en la internet.
-Vaya, este trato es parecido, entonces si fue un buen trato.-
La noticia que encontró hablaba sobre un hombre el cual deseaba poder exterminar a todo los que el odiaba, a cambio este le tuvo que dar $20,000 y a la chica que esté amaba, pero la inquisición lo mandó a ejecutar por herejía.
-Se que me metí en algo que no… pero… todo saldra bien mientras la Inquisición no detecte el trato, no habrá ningún problema…-
El niño apagó la computadora y fue a dormir, mientras que Alba en su interior pensaba para sí mismo.
-Ha… este lugar… realmente es acogedor… no te quema… se logran ver las paredes y el dolor no se maximiza ... pero esta herida… no deja de arder…. no creo siquiera lo vaya ha hacer… pero sabes que te acostumbras a dolor, lo sabes…. así que, recupera fuerzas y reúne información, que al tercer día del antes del alba, tocará cumprir con mi trato….-
Al día siguiente Richel bajo con sus padres lo cuales le sirvieron, de comer y su padre enojado no le dirigió la palabra mientras que la madre le sirvió de comer y le dio una bolsa de plástico para que llevara sus materiales de la escuela…
-Siguen enojados por la mochila…. ¿verdad?- habló Richel triste y cabizbajo.
-Como lo estaríamos, sabes cuantos turnos extras trabajo tu padre para sacarla… solo para que la quemaras jugando.- Respondió su madre enojada.
-Pero…-
-Sin peros… Por favor Richel… te tocará ahorrar para comprarte una nueva mochila, ¿entendido?-
El padre que recién había acabado de comer le dio dinero a su hijo para el día, lo suficiente para el transporte y algo que se quiera comprar pero como lo tenía que ahorrar, por lo que sólo ocuparía el transporte.
En el transporte todo era normal, él no sentía que había hecho un trato con alba, solo… se sentía más triste de lo usual, pero decidió continuar, entró a su colegio y comenzaron las clases, no sin antes darse cuenta que murmuraban tras de él por su bolsa de plástico que funcionaba como mochila, llegó una pregunta por parte de la maestra de la inquisición.
¿Cual era la primera regla del reglamento celestial?
Un niño respondió: -sacar al señor de la basura- señalando a Richel, todos se rieron excepto la maestra que parecía furiosa por cómo contestó, por lo que lo mandó a la dirección y una vez el niño se marchó aún riéndose está replicó.
-Deben entender que estos temas son de suma importancia, ya que aunque no parezca la inquisición siempre está al pendiente de la aparición de los herejes, no sabes cuanto daño pueden causarle a alguien en sospechas e inclusive están al tanto por si nace un poseido, por lo que repasamos las 5 reglas.- Habló la maestra calmada e intentando cambiar la dirección de la atención.
1.- Todo recién nacido debe bautizarse
2.- Todo niño debe comulgar
3.- Todo adulto debe de explicar la importancia de las creencias
4.- No orar
5.- NO CAER EN LA TENTACIÓN DE HACER UN TRATO CON NINGÚN SER DISTINTO.
Richel ya sabia de esto pero al recordarlo se helo, pues sólo romper una de estas es suficiente para condenarte a hereje y muy pocos saben lo que les ocurren, lo único que lo pueden salvar es el llamado movimiento de la Iluminación, los cuales no creen en estos seres y adjunten todo a razones científicas y realistas, como el hombre que hizo el trato, se decía que solo era un enfermo mental que asesinó a sus enemigos, ganando poco a poco más credibilidad, principalmente porque ellos explican las cosas a detalles, a comparación con los inquisidores que lo basan en la especulación.
La clase pasó con normalidad, como siempre un repaso sobre qué son los seres los cuales se dividían en 2 categorías.
*Los seres de luz: los cuales aunque parezca que son hermosos, muchas veces no poseen rostro y se presentan muy rara vez, poseen alas hermosas e irradian una luz brillante.
*Los seres de oscuridad: los cuales tienen una apariencia más humana pero no poseen alas o si las tienen, están dañadas, además de que estos son los que más presencia hacen al horar.
A sus adentros Richel se preguntaba… ¿Qué era alba?, pues tenía características de los dos.
Además de ello se habló sobre que realiza la inquisición, además de un anuncio, que esté será el último año que se lleve a cabo esta materia, pues el gobierno realizó una actualización donde quitaban la materia de religión y agregaron la de ciencia del mundo.
Al terminar la clase fue cuando inició el receso de su secundaria, la secundaria 999 y mientras él miraba a su alrededor viendo si veía alguien, se sentó a comer el almuerzo que preparó su madre, pero sin darse cuenta llegaron los chicos que le quemaron la mochila eran 3 chicos mayores de 16 años.
El primero se sentó a su lado sin preguntar y lo abrazo del hombro mientras le decía:
-¿Cómo estás Michel? Veo que traes una muy bonita mochila.-
Richel solo se mantuvo en silencio mientras escondía su almuerzo.
-Oye te estoy hablando, contestame.- Dijo mientras quitaba su brazo del cuello y se levantaba.
-¿Por… que MIchel…?- preguntó Richel con voz muy baja apenas audible.
-¿MMM? jajaja es simple, no eres un chico, un chico defendería lo que atesora y tu solo lo escondes.- contesto mientras le quitaba el sandwich de su madre y le daba un mordiscos, solo para escupirlo en la cara de Richel.
-Esto sabe horrible, mira prueben- dijo mientras le daba a sus otros dos amigos los cuales igual escupieron la comida masticada a Richel.
-Sabe porque caca de perro- respondió el segundo.
-Si… mejor que me envenene- respondió el tercero.
-Tu madre cocina como la mierda, sabes… ¿Mmm?- fue entonces que noto como este cerraba el puño del enojo e impotencia. -Jajaja de verdad, te dire algo Richel… tu madre es una putita que me la puedo tirar en cualquier momento, pero no lo hago, porque es igual de asquerosa que su comida- contestó mientras tiraba el sandwich.
-¡LEOOO!- gritó Richel antes de que dos de ellos lo agarraron y lo miraban.
-Valla Michel me has sorprendido, no pensé realmente reaccionaras, pero acabemos con esto- decía mientras le agarraba con una mano los cachetes rígidos de Richel por la ira.
Lo último que sintió fue un golpe que lo mandó al suelo, cuando despertó se dio cuenta que ya era tarde y que había faltado a sus clases, y la bolsa donde él guardaba sus utensilios estaban repletas de lodo, a lo que la tomo para marchar de regresó a su casa en el transporte escolar, aun enojado por lo que pasó.
Al llegar a casa no hizo más que subir directo a su cama, tirar la bolsa de plástico con sus cosas ahora llenas de lodo y se durmió… pensando una y otra vez en su mente él porque “el” tenía que pasar por eso… ¿Por qué la gente le hacía tanto daño? se repetía una y otra vez… mientras en su alma, se formaba una sonrisa.
…………………
Al día siguiente se levantó a limpiar sus cosas y aunque sus padres lo saludaron y le habían servido de desayunar, este se fue directo a la escuela, pues ese dia es cuando vería a la chica que le gustaba, al llegar lo primero que hizo fue buscar un asiento hasta atrás para poder apreciar a Gelda, pero ella no llegó durante las dos primeras clases, pero cuando al fin la vio llegar su corazón brincó y su alegría brotó, estaba feliz de verla, pero en esta ocasión estaba decidido a hablarle, ya no solo verla desde atrás, tal así que ignoro la clase con tal de pensar qué le diría al verla.
Cuando llegó el recreo fue tras ella y le saludo.
-H-ola.. Gelda.- Richel estaba muy nervioso pero pudo hablar.
-Hola, mmmm ¿cual es tu nombre?- Pregunto confundida.
-Soy R-Ri-Richel… mmm se que es muy espontáneo pero… ¿Puedo pedirte una cita?- hablo seguro y tranquilo.
-Ammm disculpa pero… no te conozco, además… ¿A que cita quieres ir? Tu mochila es una bolsa de plástico… incluso si me permites… te recomiendo enfocarte en ti mismo primero…- dijo mientras se alejaba algo inquieta e incomoda.
Richel la siguió y observó cómo se iba en la escuela con un chico mucho mayor en una moto, al instante todo el mundo de Richel se cayó, ella era lo único por lo que seguía yendo a la escuela, no por sus padres que no lo escuchaban, no por sus compañeros que lo ignoraban e incluso burlaban, ni siquiera tenía personas a las cuales llamar amigos y aun asi hacia todo por ella… (Espero se mueran) pensó muy en sus adentros.
Al regresar a su clase no presto atención, solo escucho una pregunta
-¿Richel estás bien?- venía de su profesora, la cual había notado el estado catatonico del chico.
-¿Que si estoy bien?... jajaja, ¡NO!, ¡NO LO ESTOY, TODOS USTEDES NUNCA ME HAN AYUDADO!, ¡MUCHOS ME IGNORAN O INCLUSO MOLESTAN PORQUE NO TENGO A NADIE!, TANTO ME ODIAN O PORQUE NO ME SALUDAN SIQUIERA…. ¡¡¡¡TODO ESTE LUGAR ES UNA MIERDA Y ESPERO TODOS SE MUERAN!!!!
Richel termino de gritar y con lágrimas en los ojos mientras salía corriendo de la escuela, antes el camino hacia su casa se le hacía largo, pero esta vez no duró nada, al llegar su madre ya lo esperaba en la entrada muy enojada, puesto que le habían hablado de su escuela, contándole todo lo que había dicho en esta, pero Richel la quiso ignorar y ir directo a su cuarto, cuando iba a ir llego su padre.
-Hijo… por favor, no se que te esta pasando, pero quiero escucharte, dinos ¿qué te sucede?....- habló su padre cansado de correr del trabajo hasta su casa.
-¿QUE ME PASA?, ¡MI VIDA ES UNA BASURA, Y USTEDES TAMPOCO ES QUE ME AYUDEN MUCHO, SABES, NUNCA ME ESCUCHAN SOLO VEN LO QUE QUIEREN VER Y JAMAS ESTAN PARA MI, JAMÁS ME HAN DADO UN CONSEJO, JAMÁS HAN ESCUCHADO MIS PROBLEMAS, JAMÁS ¡¡¡JAMAS HAN ESTADO MI!!!- grito Richel mientras que un sentimiento de ira enorme.
-Hijo… disculpa, se que te hemos fallado en bastantes cosas… pero también comprendenos, yo trabajo hasta que no puedo para mantenerte a ti y a tu madre bien, tu madre se dedica por completo a la casa y aun así siempre tiene preparada un almuerzo para tu escuela, tu ropa limpia, tu desayuno y cena, que tu no la comas es otra historia… Aun así perdónanos por no escucharte… tristemente no existe un manual de cómo ser buenos padres…. hacemos lo que podemos, pero somos humanos… nos equivocamos y descuidamos muchas cosas, aun asi… nunca vas a estar solo hijo… ya veras… solo empieza a decirnos tus problemas, pues… aunque te veamos, no sabemos que tienes si no nos dices….-
Richel al escuchar eso… solo podía aguantar las ganas de llorar y se metió a su cuarto.
Con el tiempo quedó dormido hasta que se despertó a las 3:00 am
-Hola HOLA, hace rato que no estamos en contacto, espero hayas pasado bien este tiempo…- habló Alba alegre y entusiasmado.
-Hola Alba… sabes… ya no quiero que cumplas el trato… He pensado y me he dado cuenta que el problema soy yo, capaz me hace falta crecer o ver la vida de distinta manera… no se pero por favor rompamos el trato…- habló Richel triste pero con calma y seguro.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, ENSERIO, disculpa pero lo hecho hecho está, y un trato no se puede romper asi nomas.-
La risa de Alba fue tal que incluso Richel se tuvo que tapar los oídos, pero lo más macabro fue la cara que colocó este último.
-Haaa… sabes hay tres niveles de demonios en el infierno, el terceros son de las cosas creadas y renuentes, como metal, llantas, telefonos, ellos solo tienen poder en las personas que hacen tratos con ellos, los segundos son más ambiguos y más prominentes, naturaleza, cosmos, ciclos, estos tienen poder sobre los demás aparte del que tiene el trato, pero esto solo con una condición, que conozcan a la persona del trato y que entren dentro de los requisitos del trato, y por último si los antiguos son muy muy temidos se vuelven primordiales, como la muerte el tiempo etc.. ellos pueden actuar en cualquiera…
-YO SOY DE LOS SEGUNDOS….- hablo mientras una enorme sonrisa se le marcaba en la cara, incluso parecía que esta, se iba a desgarrar.
aSÍ QUe Son 41 almas nuevas para mi…- Dijo con una gran sonrisa mientras miraba hacia el cielo.
-Que… que, ¿porque tantas?, si yo solo odio a los que me molestaron…-
-Jajaja el odio, es antipatía, desear algo más a alguien e ira, tus amigos, tus bullys y la chica que te gusta entra en la descripción, incluso tus padres…. jajajajajaja… Ay… deveras… eres un idiota… ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- Siguió riendo mientras desaparecida y hacía un gesto de despedida con la mano.
Richel, fue rápidamente al cuarto de sus padres.
-Mama, disculpa hice algo que no, debemos irnos….-
A lo que su madre estando aún debajo de la cobija respondió- Hoo, lo sabemos hijo hiciste un trato con el demonio alba… eso es malo sabes…-
Cuando esta se levantó tenía toda la parte superior de su cráneo aplastada, múltiples cortes como si fueran rasguños en su torso y acercándose a su hijo le dijo.
-Hiciste algo muy malo y nosotros solo queriamos ser buenos padres…-
De inmediato sintió como una mano le tomaba del pie, era su padre que no tenía cabeza y una pierna, el cual se iba arrastrando.
El chico del miedo, corrió hacia la puerta de entrada pero tropezó y al abrir los ojos vio como traía un cuchillo en mano ensangrentado, toda su entrada estaba llena de sangre, a sus lados sus padres en el mismo estado que los había visto.
Cuando de pronto patrullas empezaron a llegar al lugar, lo acusan del homicidio de 38 homicidios con arma blanca, el ya no sabia que hacer, esta asustado estaba con miedo, hasta que la luz del alba le dio y una voz le dijo…
-Vaya parece que tu te odias…-
Cuando las escucho, clavó su propio cuchillo en su garganto y agonizando cayó al suelo mientras se desangraba, al tiempo que entraba la policía a su casa, solo logrando ver por el rabillo del ojo aquel demonio que solo lo miraba con la misma sonrisa que con a que hizo el trato y escucho por última vez.
-Te dije, siempre cumplo con mis tratos…-
El alma Richel se empezó a calentar poco a poco a un punto que dolía, al final su alma también término a manos de este ente… de este demonio.
…..
-Bueno se que le pude haber sacado más a ese trato, pero fue divertido, además…. ya tengo un nuevo cuerpo para poseer, no lo crees LEO… jajajajajaja-
Fin….-------
Diseño de alba al realizar los contratos:




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